"PRINCESA DE LA MAÑANA. REINA DE LA MADRUGADA"



Me duelen los ojos de no verte reír.
Princesa de la mañana.
Reina de la madrugada.
Tú, que piensas que no te queda nada,
y sientes que no puedes resistir,
que ahora tienes perdida la mirada
y duermen tus ganas de vivir.



Tú, que tienes las ilusiones dormidas,
y sientes en tu alma un vacío,
y por un amor hipócrita que te abrió las heridas,
tienes el corazón, el corazón herido;



sonríele a tu alborada,
deja que amanezca dentro de ti,
y escucha el viento otra vez,
para que puedas sentir tu piel,
para que pueda morir esa hiel.



Y vuelve a sonreír,

para que dejen de existir,
todos esos malos momentos que te hicieron daño,
para que pueda morir,
toda esa vida de tristeza y desengaño.



Me duelen los ojos de no verte feliz.
Princesa de la mañana,
reina de la madrugada,
deja que entre el alba dentro de ti.



Tú, que crees que vivirás siempre en ese infierno,

momentos que no comprendes,
llegará el día que se disipará todo tu tormento,
cuando de este mal sueño despiertes.



Sonríele, sonríele a tu alborada,
para que vuelva la vida,
la vida que un día dejaste de sentir,
y así, todo lo que ahora deseas y no tienes,
un día lo tendrás, cuando de este mal sueños, despiertes.



Pero deja, deja que amanezca dentro de ti,

y nacerá como un nuevo amanecer,
todo aquello que un día dejaste de vivir.



Princesa de la mañana,

reina de la madrugada,
sonríele, sonríele a tu alborada,
que me duelen los ojos de no verte feliz,
y me duelen los ojos de no verte, de no verte reír.






Autor:( Copyright) Vicente V. Solera


"SIN ESCRÚPULOS"



El alba enamorada,
abraza con dulce pasión, los tejados de los humildes hogares.
La brisa de la alborada,
acaricia suspiros sin fin, de los viejos y de los nuevos amantes,
y los ruiseñores con alma sosegada,
cantan con los besos de los niños, con los abrazos de las madres,
al son de la marcha a la cruda batalla, de los padres.



El sol de este mundo endiablado, rasga mi piel,
en el día lastimero de mi largo viaje, de mi triste marcha.
Las lágrimas de los niños, amargan como la hiel,
y los besos de mi dulce amada, hielan como la misma escarcha,
dulces y bellos besos que arañan a este amante fiel.



Señor de la paz y la libertad, tiende tu mano,
para esta humilde tierra,
acógenos en tu regazo,
aquí... en esta inútil guerra.


Acógeme, señor, no quiero ser huérfano de ti,
no apartes tu alma de mi corazón.
Cógeme de la mano, los días son tinieblas para mi,
voy a ciegas hacia las armas de la destrucción,
corazones sin escrúpulos, me han traído aquí...
-----------------


-Dedicado al soldado desconocido-




Autor:( Copyright) Vicente V. Solera

“CON LA LUNA Y EL SOL A SUS PIES”


Arropados en la cuna de la madrugada,
con un velo de hierba y arena,
sin una nana que les abrigue en la alborada,
y amamantados por una melancólica luz de luna llena,
así encontramos a los desafortunados, recién nacidos,
los pájaros anidan, bajo sus llantos y entre sus débiles tejidos.



La noche les felicitó la bienvenida,
a la vida,
y la desafortunada desventura que los ha parido,
les da el beso del abandono y el olvido.



Pero al amanecer,
con la luna y el sol a sus pies,
nada está perdido, todo vuelve a renacer,
que un rayo de luz, esperanza y pasión,
les curará esa cicatriz tan prematura.
Otros pechos y otras manos, les abrigarán el corazón,
que el deseo es grande, y la vida no puede ser tan dura,
y hay hombres y mujeres, deseosos de darles todo el calor,
y amor, más …, y más amor.



Éllos pueden volver a nacer,
porque otros corazones pueden hacer lo demás …
Tal vez una ley muy severa los puede vencer,
pero con un poco de cordura, algún juez, no dejará que sufran más.















No hay motivos para dejar que se pudran en esos labios,
los besos que otros corazones les pueden dar.
Puede el tiempo borrarles la herida,
la cicatriz tan penosa, puede dejar de sangrar,
pueden olvidar el triste beso de la desidia,
pues la nueva aurora, les regala otra sonrisa, al despertar.



Otros labios y otra razón de ser,
sabrán acariciarles el corazón,
ponerle un nombre a los que pueden vencer,
y ponerle los apellidos de la ternura y la pasión,
darle los besos a esos hijos que nunca pudieron tener,
y ofrecerles un hogar, y una familia que se llama, amor.



Arropado en la cuna de la madrugada,
alumbrado por una lluvia plateada de estrellas,
y con un nido de pájaros como almohada,
un recién nacido ha dejado sus tiernas huellas,
llantos y débiles sonrisas, suenan en la alborada.



Pero todo el mundo debe saber,
que al amanecer,
con la luna y el sol a sus pies,
otras manos y otra piel,
le regaló, más de mil gotas de leche y miel,
una familia, un hogar y, un nuevo renacer …

Con la luna y el sol …, a sus pies.





Autor:( Copyright) Vicente V. Solera

“DIOS DEL VIENTO, DE LA LLUVIA Y DEL SOL”



Cada mañana, cuando amanezca en tu cielo,
regálame, como siempre, tú mi Dios,
la bella sonrisa de tu alma perfecta.
Desnuda mi vida,
cada segundo me entrego a ti,
soy como la tierra enamorada,
de sueños sin fin.



Regálame, otra vez, un rayo de sol,
sin ti, mi cielo no puede ser azul,
y regálame en cada instante, una bella oración,
para amar cada día más, a mi dulce amor.



De mi corazón, brotan hondos suspiros,
y necesito de la faz del cielo, sentir esa bella luz.
Renueva estos corazones llenos de fe,
renuévalos, tú mi Dios, de vida y gozo, con lo que tiene ya que verdear...
Dame de tu viento, dame de tu lluvia, dame de tu sol,
dame de tus valles, de tus ríos y dame de tu mar,
es nuestra mejor riqueza, huyo de un mundo material,
busco más amor,
es mi mayor ambición.
Un rayo de luz y un abrazo tuyo, cada mañana,
un rayo que brille con el grato roce de tu alma.



Cadenas yo no pude, ni puedo romper,
mas regálame en cada aurora, más fuerzas y más valor,
mientras juego entre la hierba de mi niñez,
y hazme sentir, que quien defiende tanta destrucción,
no prosperará su condición.



Quiero un nido lleno de amores,
quiero un canto de ruiseñores,
y brisas que traigan perfumes de un millón de flores.



Quiero niños libres jugando en las praderas,
cantando himnos de victoria,
y conseguir entre todos, romper tan viles cadenas...


Quiero una libertad de vientos, con alas de juventud,
que vuelen por caminos sin guerras, buscando paz.
Quiero un abrazo de niños,
y allá, donde se pelean entre hermanos,que busquen fraternidad.



Quiero una paz que abraza montañas
y acaricia tus cabellos, hacia el final del terror.
Quiero un dulce despertar,
para los que aún permanecen dormidos por el dolor.
Quiero un saludo de sonrisas en la mirada,
observando una victoria en las ruinas de toda prisión.



Cada mañana,cuando amanezca en tu cielo,
regálame, tú mi Dios, la bella sonrisa de tu alma perfecta.
Desnuda mi vida, cada segundo me entrego a ti,
y a veces, te deseo más que a nadie...
Como el niño que ayer fuí,
deseo que me abraces el corazón,
hazme sentir tu alma,
regálame esa flor,
quiero tenerte cada día al alba,
soy como la tierra enamorada,
de sueños sin fin,
quiero ser la flor de tu jardín.
Porque sé, que esa flor tiene tu nombre.
Porque sé, que esa flor tiene tu sangre.
Quiero ser, Dios mío, la flor, la flor de tu jardín.



Autor: (Copyright) Vicente V. Solera.


La tierra es un solo País, y la humanidad sus ciudadanos.
(- Bahá'u'lláh-)




“HOY, COMO MAÑANA, TÚ NO TE MUERES. ESPERANZA.”










Si por las calles de la pobreza,
mientras repican las campanas,
caminan familias, sin casi nada para comer,
y en la vieja plaza de San Pedro,
una voz nos llama y nos quiere reconocer,
para predicar la palabra del profeta al que amo yo.
Entonces, éllos …, no adoran a un mismo Dios.



………………..



Si cuando terminan de rezar …,
y con sus anillos sellados en oro,
caminan por los pasillos de su verdad,
contemplando el gran tesoro
desde la capilla donde los fieles, van a confesar …,
y con un simple amén, luego se sientan en la mesa,
para comerse el gran banquete …
Entonces éllos …, no adoran a un mismo profeta,
éllos se comen el pan que deberían ofrecerte,
y todo sigue igual …
Éllos no adoran al mismo Dios,
que adoras tú y que adoro yo.
Todo es mentira, nada es verdad,
ese no es el mundo soñado, todo eso és, triste falsedad.



………………..



Por caminos corruptos hemos vagado,
y si ha sido sólo por nuestra culpa, no lo podemos saber …
Hemos visto a más de un niño desamparado,
y quien perdió sus valores humanos, no lo quiere reconocer …



………………..



Hemos manchado hasta nuestras uñas, de sangre,
y echamos la culpa,
a más de mil demonios,
dejamos que más de un corazón se desangre,
y aún no comprendemos,
que vagamos a cuestas..., por culpa de nuestros mismos odios …



………………..



Hoy, con el corazón arrepentido,
muchos prenden la luz de un nuevo amanecer,
confiesan todo lo que han sufrido,
pero los ángeles de la muerte, vuelven a vencer.



………………..



Que hoy no derramen más lágrimas,
los que viven con penas y penurias …
Que hoy echen las armas,
a un abismo de basura.
Que hoy se coman a besos,
sin intereses deleitosos de lujurias,
y que se cierre el triste telón ya, de esta vida impura.



………………..



Que hoy el mundo celebre,
el aniversario de la reconciliación,
y vayamos todos …, sin ningún rencor,
a olvidar, que ayer alguién, nos clavó un puñal en el corazón.



………………..



Que hoy, se quemen los trajes y las medallas de la dictadura,
y entierren a los ángeles de la muerte.
Que hoy no se pueda ver desde la atalaya, las tinieblas de la locura,
y que el corazón que sobrevive, sea más …, mucho más fuerte.



………………..



Que hoy quisiera irme contigo, ya sin dolor,
a celebrar el aniversario, de la paz y la libertad universal,
ir todo el mundo, ya sin temor,
a olvidar, que ayer nos quisieron obligar, a odiar la desigualdad …



………………..



Que sea una realidad, ya para siempre,
que el mal y el hambre,
no sea ya, la causa de tanta muerte.



………………..



Hoy, entre los barrotes de mi celda,
y entre las alambradas
que no me dejan atravesar esta bella selva,
antes de que pierda la memoria,
pongo el alma del mal y el corazón del bien, en la balanza,
y prendo fuego a todo lo que fue …,
prefiero vivir, dándole la espalda, a la venganza,
y prendo la llama concebida por la verdadera fe.
En ti, pongo toda confianza,
hoy, como mañana, tú no te mueres. Esperanza.



-------------------------------




































Autor:( Copyright)
Vicente V. Solera

“HEREDERO DE TU PROPIO TRIUNFO”





La fuerz
a de un mundo hipócrita y violento,
muchas veces tus alas de libertad quiere romper.

Fuerza de necios, fuerza bruta sin fundamento,
pero pocas, muy pocas veces esta fuerza te puede vencer.



Tú eres un fúlgido de albor.

Tú eres más fuerte y eres el valor.



Brilla esplendorosa dentro de ti,
ansiedad, inquietud,
brillan nuevos amaneceres, tus ganas de vivir,
radiante brilla, la sangre de tu juventud.



Sangre que fluye como las aguas de un manantial,
sobre un río nuevo de pasión.

Sangre que por tus venas no para de arder,
y alma que también se aflige de confusión,
pero de pronto te vuelves a fortalecer.




Tú eres como una estrella,
que en la mañana aún sigue brillando,
y eres en el camino, como una estela,
que siempre luminosa debes seguir caminando.



Tu vida, hoy es más libre que nuestro ayer,
pero hay veces, que andas perdido de un lado para otro,
siempre, siempre hay quien te sabe comprender,

pero tu camino, no …, no es tan maravilloso;




a veces no llegas donde quieres llegar,
pero tienes poderosos recursos para volver a empezar;


y aunque sea insegura tu vida dorada,

debe seguir brillando esa fuerza, en tu mirada;


hoy navegas por el mar de tu futuro dorado,
para que mañana duermas,
bajo la estrella del triunfo de tu pasado.



Brilla un fúlgido de albor, en ti,

la magia de un tiempo que empiezas a sentir.
Ansiedad, inquietud,
vida y ésta virtud,
brilla esplendorosa sobre tus venas,
sangre, la sangre de tu juventud.


Tú eres una esperanza, heredero de tu propio triunfo,
pero el camino que has de caminar es muy duro.
Hay cosas que no se respetan,

y hay puertas que se te cierran.
El destino está vigilante en las alturas,
y la justicia, pocas veces tiene respuestas para tus dudas,
pero tú no nec
esitas alcohol, ni drogas que te aten,
no necesitas armas, ni estimulantes para calmarte,
necesitas brazos y manos que te abracen,
y corazones que no estén marchitándose.



Tú eres una esperanza, heredero de tu propio triunfo,

pero sólo depende de ti, de ti depende nada más.
Grita o llora, cuando te envuelva la tristeza o la soledad,
que tus lamentos se oigan,

y sigue los pasos que conducen a la paz …,
los pasos que conducen a la paz, sólo..., sólo para la paz.






















Autor:( Copyright) Vicente V. Solera

"¿DÓNDE ESTÁS, CORAZÓN?"



A mis pies cae lluvia de luz, en el alba,
besos para mí son, de un nuevo sol redentor,
que van inundando de fuerzas mi alma,
para ayudarme a soportar, gritos de dolor.
¿Dónde estás, corazón.?



Hoy, no me importa perder,
si mañana gano para mis hijos, libertad.
Que corra mi sangre, si sirve para florecer
caminos desiertos de triste tempestad.



Hoy, otra vez,
he bajado hasta el mismo infierno,
y sigo sin comprender,
que el pasado se nos hace eterno.
Qué motivo nos impide despertar,
cansados nos dejan y nos dejan sin respirar...



Y hoy, no me importa destrozarme las manos,
derribando muros, desatando cadenas, rompiendo ladrillos,
recorrer hasta el fin, caminos, mares y pantanos,
sin odiar a los que matan niños
y sin maldecir a los que no respetan, el trabajo de los ancianos,
no me importa destrozarme hoy las manos,
si con ésto,mañana ganaré igualdad, para los míos.
No me importa si me rompo las uñas, si me destrozo las manos,
segando malas hierbas, segando trigo,
si para mañana, gano pan, pan para mis hijos.



De tierra santa vengo,
a tierra santa voy,
acógeme, mi bienamado, acógeme señor,
acógeme otra vez, hoy,
un nuevo peregrino soy.
Ayúdame a soportar, tanta crucifixión...,
sin razón.
¿Dónde estás, corazón.?












Autor:( Copyright) Vicente V. Solera

"SUSURROS"


Cuando vuelva la primavera, frente al mar,
tú y yo, sentiremos el tacto de una nueva flor,
las ansias del deseo van buscando un lugar,
bellezas que existen en esta tierra llena de color.
La mañana me trae, susurros de tu forma de amar,
susurros me dicen que me ofreciste tu corazón.


En nuestros ojos, nuevas sonrisas florecerán,
la paz de las estrellas,
nos traen susurros de amores que volverán,
nos abren luminosas estelas,
por senderos de oscuridad.



Como nubes blancas, será nuestro nido de amor,
las hojas de los árboles, me traen susurros al amanecer,
me dicen que las armas ya no vomitan fuego de terror,
susurros me dicen que, odios y rencores huyen del ayer.


Cuando vuelva la primavera, frente al mar,
tú y yo, sentiremos el tacto de una nueva flor,
la mañana me trae, susurros de tu forma de amar,
lejos de tanto error,
lejos de tanto temor.


En nuestros ojos, nuevas sonrisas florecerán,
crepúsculos nuevos, dibujan en el cielo, colores de paz,
lluvias y vientos me traen, susurros de libertad.



Autor:( Copyright) Vicente V. Solera

"JAMÁS PODRÁN DOBLEGAR A TANTO CORAZÓN"


Hoy, mi corazón,
baja a mis amados valles.

Hoy, quiero ver,
como ayer,
lo que están haciendo
esos heroicos infames.


Hoy, dejo atrás el lugar donde vivo y,
vuelvo a mis viejas calles,

vuelvo a mi pueblo,
el lugar que nunca olvido,
ni con el paso de los años,

quiero estar al lado,
de los hombres, de las mujeres,
de los niños y de los ancianos,

si más cerca no puedo,
sí entrego mi corazón,
a sus manos.

En esta tierra de vándalos,
jamás podrán doblegar a tanto corazón,
a nosotros no nos domina la ira
que provoca el rencor,

ni somos presos
de tanta locura, sin razón.




Nosotros,
siempre volveremos a empezar,

somos las mismas personas que en el ayer,
con esfuerzo y tesón,
construimos un nuevo hogar.

Vosotros nunca podréis
ver un nuevo amanecer,

porque sólo tenéis armas para destruir
y corazón para odiar,

pero en esta tierra que es mi tierra también,
y vosotros queréis corromper,
jamás podrán doblegar a tanto corazón.



Volveremos a construir un nuevo pueblo
y una nueva ciudad,

volveremos a sembrar las semillas
de la reconciliación,

para volver a vivir,
para no dejar de amar.

Vosotros,
ni con fuego, ni con cadenas,
podréis con tanto corazón.




Trabajaremos la misma tierra
que vosotros nunca habéis amado,

sólo tenéis alma para destruir,
vuestro mismo pueblo, habéis destrozado,
sólo tenéis corazón para malherir,
y sois esclavos de vuestra maldita condición,
corazón despiadado,

corazón inhumano.



Pero en esta tierra de vándalos,
jamás podrán doblegar a tanto corazón.
Fabricaremos aliados,
los muros de un nuevo hogar,

nacerán nuevos corazones,
nacerán nuevas ilusiones,
concebiremos nuevos corazones
y otra vida nueva más,

volveremos si es preciso,
volveremos a empezar.

Vosotros nunca podréis,
con tanto corazón que vive para la paz,

vuestra violencia y vuestra deslealtad,
se convertirá al fin, en nuestra libertad.



Hoy, mi corazón,
sube de nuevo a lo más alto de las montañas,
para clavar,

con los hombres, con las mujeres,
con los niños y con los ancianos,

estandartes que jamás podrán doblegar,
una bandera teñida de verde
y otra teñida de blanco,

por nuestro pueblo,
con nuestras manos,

por los que matan, por los que mueren,
en esta tierra de vándalos.




Vosotros sólo sois,
efímera libertad,

esclavos de vuestra maldita condición.
Nosotros construiremos un nuevo pueblo,
una nueva ciudad,

vosotros sois presos de vuestra propia perdición.
En esta tierra de vándalos,
jamás podrán doblegar, a tanto corazón.












Autor:( Copyright) Vicente V. Solera



“HOY ME HE ACERCADO A ESTA TIERRA”















Oh! Infinito y grandioso mundo mío,
que en mi juventud no me importabas tanto,
me mostraba indiferente y frío,
nunca me interesó, ni tu angustia ni tu encanto,
mas hoy por ti, como un desafío,
adecuadas palabras voy buscando.



¡Ay! Mundo mío, que un día para siempre, así tal vez,
como durmiendo y sin dolor, dulcemente te dejaré,
mas hoy, dejo atrás todo este gentío,
pues aunque es agradable sentirlo,
hoy necesito por un momento, apartarme de el;



porque ahora, viejo mundo, quiero dejar de mirarte
como una extraña lejanía,
y encontrarme a solas contigo,
no quiero dejar de admirarte,
y busco tu agradable cercanía,
para ser tu más sincero testigo.



¡Ay! Mundo mío, van pasando las horas perennes del tiempo,
y yo como otros,
veo tu júbilo, pero también tu entristecimiento;



en más de un sueño, he ilusionado incansable,
el fin de tu infelicidad,
pero siento que es inevitable,
hablar de esta triste verdad;



que unos trabajan duro para que otros no sufran,
otros sufren para que unos disfruten de la vida,
y unos mueren sin razón …, para que otros vivan,
y así, así cada día,
la felicidad de algunos
es tristeza para otros,
y lo que son placeres para unos,
para otros son tristes sollozos.



Y quién seguirá dándole un arma a ese niño,
para seguir matándole su libertad,
y quién otra vez con un cuchillo,
partirá en dos el corazón del que quiere vivir y amar;



y quiénes conseguirán redimir,
a esas personas que no pueden vivir en paz,
porque hay quien no sabe vivir,
sin sentirse héroe de una lucha ineficaz;



y quiénes al fin,
podrán impedir,
el triste llanto del sentimiento y el decoro,
de la miseria y el abandono;



y mañana quién otra vez, intentará adueñarse con su potestad,
adueñarse de los derechos,
de los sueños y los deseos,
de algunas personas que sólo quieren vivir entre la sociedad.



¡Oh! Infinito y grandioso mundo mío,
que ayer me mostraba indiferente y frío,
hoy dejo de mirarte como una extraña lejanía,
y busco tu agradable compañía,
para ser tu más sincero testigo.



Hoy me he acercado a esta tierra,
a mi tierra, a tu tierra, a nuestra tierra,
si no a trabajarla con mis manos,
sí a observarla con mi mirada y con el corazón,
sí a conocer a los que dicen ser mis hermanos,
y entregarme en cuerpo y alma, hasta perder la razón.
Pero quién intentará otra vez ,
que el alba no nos bese en nuestros ojos y en nuestra piel.
Que Dios nos salve a todos, de toda …, de toda injusta ley.



Hoy me he acercado a esta tierra.
A mi tierra, a tu tierra... A nuestra tierra.





















Autor: ( Copyright ) Vicente V. Solera.

“EN EL NOMBRE DEL PADRE …”


Éllos nacieron en un lugar,
donde cuando ni la conciencia les auxilia,
tienen que abandonar a una familia,
y algo parecido a un hogar.



Hace pocos días, dejaron el país
y el pueblo que los vio nacer,
navegan bajo un cielo gris
y sobre un gigante que no los deja retroceder,
van sobre una barca agujereada, sin rumbo y sin hogar,
y no buscan y no desean, ningún lujurioso placer.
Sólo les queda rezar.
En el nombre del padre, del hijo y del espíritu santo … Amén.




En la barca a merced de esa gigante tempestad,
sólo hay rostros que definen un frío gesto de miedo,
cansancio y dolor,
pero el aliento reposa y, palpita en los corazones el sosiego,
gracias a la fuerza del valor.



Ya no les importa, que al traspasar la espesa niebla,
nadie con
éllos lo va a celebrar,
y en la mañana
alguién los mirará mal,
no les importa ya, que al llegar,
en la breve o larga estancia, algo en
éllos se va a quebrar,
porque algunos los trataran de un modo irracional.
Lo único que les importa es llegar,
sentir los pies en la tierra, a tierra regresar.



Ya, pasando el camino fronterizo,
encuentran un lugar …, bendito lugar, bendito,
paisajes sin desolación, nada parecido a un paraíso,
pero de momento mucho que ganar
y muy poco ya que perder.
Sólo les queda rezar.
En el nombre del padre, del hijo y del espíritu santo … Amén.



A orillas de la vida y de la muerte,
bajo este cielo gris,
se les oye decir,
¡ oh ! Dios compasivo,
gracias por haberme despertado,
hoy a punto estuve de quedarme eternamente dormido,
y ayer, mi hijo desesperado …



Él tiene frío en los labios, sangre en los pies,
todo perdido y su mundo al revés.
Élla tiene sed en las entrañas
y siente un triste llanto dentro de su vientre, más allá de su alma,
y frente a las puertas del nuevo sol,
sólo habla la desesperación
y calla el corazón emocionado,
sienten que
alguién, un trozo de paraíso les han regalado.
Éllos consiguieron llegar,
mas a otros, de sus sueños se adueñó la mar,
navegan sobre un gigante que no les deja retroceder.
Sólo les queda rezar.
En el nombre del padre, del hijo …, y amén.



Él tiene temblores en la garganta y frío en los ojos,
y va buscando en su mirada a los amores lejanos.
Élla tiene esperanzas en las entrañas y tan sólo dos antojos,
que
alguién le de agua y calor,
a su ángel de ojos blancos
y rojas manos,
a su ángel de negras pestañas
y sangre, sangre limpia , inocente sangre, de sus entrañas.
Que le den calor a su ángel,
que acaba de abrir sus ojos y tiene hambre,
que le den calor al que quiere vivir, al ser de su sangre, que ha vuelto a nacer,
en el nombre del padre, del hijo y del espíritu santo … Amén.



Pero van a sentir escalofrío en el cerebro y escalofrío en el corazón,
porque ruge sin
intermisión,
el poder del racismo y la discordia,
y lloraran de incomprensión,
victimas del odio y la xenofobia.




Y tú …, debes comprender,
que la sangre que corre por sus venas,
sufre el mismo daño.
Tú …, debes saber,
que todo éso, que tanto condenas,
es un corazón,
que como tú o como yo, también necesita calor.
No te importe el color de su piel o su religión,
tan sólo un comportamiento
es lo único que debe importar,
muy dentro de todos, existe un sentimiento,
y también
éllos, saben amar.
Tuvieron que abandonar sus tierras,
muchos por amor también,
por el nombre de sus padres, de sus hijos y, sin saber por qué.



A veces muere, pero sin muestras de venganza,
muere la ocasión de sentirse persona por primera vez,
mas su tierna edad le brinda la esperanza,
de que el mundo reconozca algún día, tanta, tanta estupidez.
Sólo les queda rezar, muy dentro del alma rezar.
En el nombre del padre, del hijo, del espíritu santo …, y ,… Amén.






Autor:( Copyright) Vicente V. Solera

“CUANDO LOS ÁRBOLES ME SUSURREN AL AMANECER”


El lucero de una estrella despierta las inquietudes de mi ser.
Escondidos en los pliegues de mis manos y de mis dedos,
están los exultantes tiempos de mi niñez,
y me despojo por unos segundos, de la prisión de mis miedos,
para agradecerte vida, tu agradable desnudez.


Las nubes me dibujan alas pintadas con los colores de la libertad,
y las primeras canciones del bello ruiseñor,
despiertan mis ojos, para que pueda ver, tanta beldad,
y te doy las gracias vida, por tan gozoso resplandor,
y gracias, porque el amor pudo … con tan inexorable maldad.


Cuando los árboles me susurren al amanecer,
a la alborada yo le voy a contar,
vida, cuanto, cuanto yo te amaré.
Tiembla aún, el lucero de mi despertar,
y a mi amor, las bellas arrugas de sus senos, de nuevo besaré,
gracias vida, por tu agradable forma de amar,
y gracias por darle tanta vida a mi ser.
Las sombras de mi juventud, hoy, las besa bello resplandor,
como a ti, como a ti, mi pequeño gran ruiseñor,
y en el bulevar de los amantes, con la mirada desnuda,
suenan besos en la piel del anochecer,
el amor y la esperanza, besa las venas de la luna,
como los amores de siempre, como los corazones de ayer,
en el bulevar de los amantes, donde perdí mi niñez.


Cuando tú, mi vida, me regales otro día más,
y me regales el beso que no me dice adiós jamás,
comprenderé otra vez,
que ni la plata, ni el oro,
ni los diamantes, ni las perlas, son gran tesoro,
y a la alborada yo siempre le diré,
vida, cuanto, cuanto yo te amaré.
Cuando el viento haga susurrar a las flores, que aún puedo ver.
Cuando los árboles me susurren, al amanecer.



Autor:( Copyright) Vicente V. Solera

“TODAS LAS FLORES DEL MUNDO PARA TI. MUJER.”


Hoy, quisiera volver hasta lo más hondo de tus entrañas,
sentir tus suaves caricias, tu calor sentir,
que como yo, sé que tú también mucho me extrañas,
a veces deseo que me vuelvas a concebir,
y estar abrazado al débil cordón, que tu creaste para mi.



Hoy, mujer, llamo a las puertas del cielo, para sentirte,
palabras de cariño y de amor, escribiré por ti,
y llamo a las puertas donde hoy vives, para decirte,
que aunque lucho contra un mal que hay dentro de mi …,
como tú me enseñaste, sigo amando,
aunque a veces amar, también es sufrir.



Y quisiera volver hasta mis dulces sueños entre tus entrañas,
porque a veces tengo razones para no seguir viviendo,
pues no me siento orgulloso de todas estas tristes hazañas …
Que sí, que de sonrisas en mi infancia te colmé,
mas sé que no fueron suficientes, lo sigo reconociendo,
que tú jamás me abandonaste y yo sí me abandoné,
a la lucha de los hombres, a la lucha donde sigues sufriendo.



Hoy, todas las estrellas del cielo,
inundan mi tierra, inundan mi ser,
y si es necesario me entrego al abismo del infierno,
para darte todas las flores del mundo, para ti, mujer.



Todas las flores para ti,
para tu cielo de pasiones, para tu cielo perfumar,
y regalarte todos los colores que no son para mi,
a ti te pertenecen, cada día en mi despertar,
porque tú me diste esencia para existir,
sangre de tu sangre me diste, vida para ser, vida para vivir,
y eso es lo más grande de este mundo, lo debo de reconocer.
Y por éso, todas las flores del mundo, todas las flores, para ti. Mujer.




Autor:( Copyright) Vicente V. Solera


De todos los derechos de una mujer, el más grande es ser madre.
(viernes, mayo 05, 2006, día de la Madre.)

“EN MIS VENAS TU SANGRE”


Cuando me obligaron a marcharme,
de la tierra que me vio nacer,
¡ hijo de mi Dios ! yo quise regresarte,
para que me acompañases, en el viaje que debía recorrer.



Me llevé en el equipaje,
tu sonrisa, tus lágrimas, tus esperanzas y también tu sufrir,
marché hacia el nuevo viaje,
con tus palabras, tus canciones, tus mensajes y tu eterno existir.


Por mis venas corre tu sangre,
y muy dentro de mi corazón,
guardo todo lo que tú me enseñaste,
hijo de mi Dios, hijo de mi religión.



El acero que te encadenaba el cuello, los pies y las manos,
lo llevé a otros lugares, para enseñarlo a mis nuevos hermanos.



Los que nos hicieron sufrir,
hoy deben saber, que el universo entero es tu hogar,
y tu eterno existir,
hijo de mi Dios, és nuestra libertad;



tu familia, los corazones que buscan el bien,
mi familia, los corazones que tú me dejaste conocer.



Yo sé que me oyes, cuando la vida me hace sonreír,
me ves, cuando me hace llorar
y me sientes, cuando me hace sufrir.
Yo sé que estás conmigo, yo siento tu respirar,
porque si así no fuera, cómo iba yo a poder caminar …
Hijo de mi Dios, hijo de tu Dios, hijo de mi verdad,
hay en esta tierra …, demasiada maldad.



Yo sé que tú estás a mi lado, siento tu fuerza,
siento tu calor,
por mis venas corre tu sangre, y tu herida abierta,
la siento en mi corazón.
Arde la pasión,
que tú me enseñaste y yo quise aprender,
encendida sigue la llama de la fe y, nunca deja de arder.



Aunque a tu corazón amante,
lo encadenaron bajo tierra,
tu luz seguirá incesante,
alumbrando el camino, contra cualquier guerra …



Ayúdame desde tu cielo, que yo desde el mío te amaré.
Donde tu esclavitud ya no existe, quiero estar.
Cuando legue mi hora, llámame, que yo iré,
donde mi libertad,
es tu paz,
allí, marcharé …





Por mis venas corre tu sangre,
y mi corazón,
palpitante de amor,
grita tu nombre, lucha por tu inmortalidad.
Hijo de mi Dios, hijo de tu Dios ..., hijo de mi verdad …

















Autor:( Copyright) Vicente V. Solera
------------------------
Muchas personas se aferran a la fe, para soportar injustas aberraciones …, a veces, sólo con la fe, pueden seguir caminando y
seguir soportando, las injustas leyes que les hacen abandonar,
la tierra que los vio nacer.
---------------------------------

El mundo nos lastima a todos, y luego algunos,
sacan fuerzas de sus heridas. ( Anónimo.)
---------------------------

Dedicado a mi Amiga, Shayesteh Rostami, por su lucha y por su amor..., a su tierra.